Friedrich Nietzsche. Lies den Text und gib ihn mündlich auf Deutsch wieder

«Si miras durante mucho tiempo al abismo (Abgrund), el abismo también mira dentro de ti».

Aunque hoy muchas citas del gran filósofo se han convertido en aforismos (Aphorismen), en vida sus ideas provocaban indignación (Empörung) y desconcierto (Verwirrung) entre sus contemporáneos (Zeitgenossen).

Friedrich Nietzsche fue un filósofo alemán, uno de los pensadores más excéntricos y originales. Nació en la familia de un pastor protestante (Pfarrer), estudió en un internado masculino de élite (Eliteinternat) y luego obtuvo una formación filológica en la Universidad de Leipzig. Desde joven se interesó por la cultura antigua, la literatura rusa, la música y, por supuesto, la filosofía.

La filosofía de Nietzsche nació de su drama personal. El padre del pensador estuvo gravemente enfermo y murió, y Nietzsche desde la infancia temía haber heredado esa enfermedad (Krankheit erben). A partir de un problema personal pasó a reflexionar sobre temas globales. Pensó sobre la naturaleza del ser humano y la voluntad (Wille), la verdad (Wahrheit), la cultura y la moral, la religión y Dios.

Nietzsche creía que en el mundo no existen valores ni ideales absolutos. La ciencia y la filosofía no pueden conocer una verdad objetiva, porque dicha verdad no existe. La vida humana no tiene un sentido dado (vorgegebener Sinn): debemos inventarlo nosotros mismos. Incluso la aspiración a la verdad (Streben nach Wahrheit), según Nietzsche, es un signo de debilidad del espíritu (Schwäche des Geistes).

Si nosotros mismos determinamos los valores del mundo, entonces tampoco existe un Creador (Schöpfer). «¡Dios ha muerto!» (Gott ist tot!), proclamó Nietzsche. En opinión del filósofo, el cristianismo (Christentum), que adoraba a ese Dios, generó una moral de esclavos (Sklavenmoral), en la que solo se valoran las debilidades humanas.

En 1882 Nietzsche conoció a Lou Salomé, una aristócrata (Adelige) de San Petersburgo, valiente (mutig) y libre en sus ideas, que se convirtió en el gran amor de su vida. Los investigadores consideran que fue precisamente Salomé quien influyó en la idea del superhombre (Übermensch), que el filósofo desarrolló en el libro Así habló Zaratustra (Also sprach Zarathustra).

Según Nietzsche, el ser humano moderno es solo una «cuerda (Seil) tensada (gespannt) entre el animal y el superhombre». El ideal es el superhombre, que rechaza los valores colectivos. En cada acción del superhombre se manifiesta la voluntad de poder, una fuerza inmaterial (immaterielle Kraft) que está en la base (Grundlage) de todos los procesos vitales.

Las ideas de Nietzsche influyeron en toda la filosofía del siglo XX. Incluso cambió el estilo de exposición (Darstellungsstil) del pensamiento filosófico: después de él, muchos autores empezaron a incluir (einbeziehen) en sus obras juegos de lenguaje, poemas y juegos de palabras.

El sentido (Sinn) de muchas citas de Nietzsche fue distorsionado (verfälscht). Por ejemplo, muchos lo consideran un ideólogo del nazismo (Nationalsozialismus), pero en realidad el filósofo rechazaba la pureza racial (Rassenreinheit) en los matrimonios y no consideraba a los alemanes una «raza superior» (höhere Rasse).